Desde que la administración boliviana nacionalizó la lucha contra el narcotráfico, luego de expulsar a la DEA (2008) y Usaid (2013), obtuvo mejores resultados en el combate contra las drogas ya que se aplicó una política propia de racionalización y erradicación de coca con base en la concertación, el control social y el desarrollo integral.
“Sin la base norteamericana, sin la presencia de la DEA estamos mejor en la lucha contra el narcotráfico gracias a la participación de la Policía y las Fuerzas Armadas”, aseveró ayer el presidente Evo Morales.
Durante los gobiernos neoliberales, Bolivia tenía más de 50 mil hectáreas de coca, y a pesar de la cooperación norteamericana los cultivos se incrementaban de manera constante.
Los gobiernos de turno recibían cooperación económica de Estados Unidos con condicionamientos, pues había bases militares en el trópico de Cochabamba, los dirigentes y productores cocaleros eran perseguidos y asesinados e incluso los presidentes de turno tenían que pedir permiso a Washington para poder ingresar al Chapare y zonas aledañas.
NACIONALIZACIÓN
Desde 2009, Bolivia aplicó una política propia y los resultados en la lucha contra el narcotráfico empezaron a ser reconocidos por varios países y organismos internacionales.
“Luego de nacionalizar, nuestro modelo es reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE)”, manifestó Morales.
En su alocución, recordó que Colombia, según informes de la UNODC de 2017, tiene 209 mil hectáreas de coca, mientras que Bolivia, en ocho años, redujo las plantaciones a 24.500 hectáreas.
A pesar de que la hoja de coca es un símbolo de identidad y soberanía de los bolivianos, la Ley 1008 ordenaba coca cero en Bolivia; sin embargo, con la Ley de la Coca se establecen 22 mil hectáreas a escala nacional, por ello se erradica y racionaliza la producción excedentaria, previa concertación con los productores.
En 2018 se destruyeron más de 11 mil hectáreas ilegales y en el informe que brindará Naciones Unidas en julio o agosto, sobre monitoreo de cultivos de coca, se prevé que Bolivia cumplirá la meta de 22 mil hectáreas.
Entre 2006 y 2018, en el país se erradicaron 111.566 hectáreas de coca con base en la concertación y control social, y según la UNODC es el país con menor superficie cultivada del arbusto en la región.
DESCERTIFICACIÓN
A pesar de los logros bolivianos en su lucha contra las drogas, reconocidos por países de la región y otros organismos, Estados Unidos incluye a Bolivia de manera recurrente en su ‘lista negra’ de países que no colaboran en la lucha antidrogas.
Esta determinación fue calificada por el presidente Morales como una señal de doble moral y un hecho contradictorio porque el país del norte tiene el índice más alto de consumidores de cocaína y otras drogas (27 millones), además que la marihuana está legalizada, situación que no ocurre en Bolivia.
Fuente: El Cambio

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